“Camina por los desiertos, los bosques, los océanos, las ciudades, los barrios, los castillos. Vive entre reinas y campesinas, en la habitación de la casa de huéspedes, en las fábricas, en la cárcel, en las montañas de la soledad. Vive en el gueto, en la universidad, en las calles. Deja sus huellas ...
Origen, destino, vida, muerte, volver, volver, volver. Morir la vida, vivir la muerte. Encontrarnos infinitas veces como parte de este código genético. Ser vivo es ser muerto. Renacer, como el ave fenix, de las cenizas del derrumbe.
Origen, destino, vida, muerte, volver, volver, volver. Morir la vida, vivir la muerte. Encontrarnos infinitas veces como parte de este código genético. Ser vivo es ser muerto. Renacer, como el ave fenix, de las cenizas del derrumbe.
Una pieza de resistencia corporal y memoria viva Hay cuerpos que se sientan para desaparecer, y hay cuerpos que se sientan para permanecer. Esta es la historia de uno que, sin decirlo, eligió quedarse.
A través de dos personajes femeninos complejos y multifacéticos, el público será guiado por los recovecos y espacios de la Casa-Museo. Con la danza iremos a un doble universo: uno visible y otro oculto, donde lo interior domina a lo exterior.
Sonoma parte de la necesidad del ser humano de volver al origen, al cuerpo, cuando este cuerpo está al límite de su existencia y clama por sobrevivir, superando de esta manera el envoltorio virtual de la realidad. El coreógrafo retoma las ideas esenciales de la pieza que creó en 2016 para el Bal...